jueves, 19 de abril de 2018

El dichoso ductus...

Tengo una manía enorme al ductus, palabreja que muchas mamas de prematuros conocerán y otras mamas de niños a término habrán podido oír por alguna ecografía. El ductus es una estructura necesaria durante la etapa fetal que conecta el sistema arterial pulmonar con la aorta, es como una puerta abierta que en los recién nacidos a término  se cierra sólo durante los 2-3 primeros días de vida pero que en el caso de prematuros extremos con pesos inferiores a un kilo, el 50% necesita algún tipo de tratamiento farmacológico o quirúrgico y que se recomienda iniciarlo durante los primeros días antes de que presente sintomatología y se detecte a través de una ecografía, motivo por el cual están pautadas tanto las cerebrales como las de corazón en momentos clave de la etapa del recién nacido prematuro.
David nació con ductus, bastante grande y fue una de las causas que generó el fatal desenlace. Pero es que Daniella también nació con el ductus abierto, aunque algo más pequeño pero mi obsesión con esta puertecita era enorme, más aún cuando ocurrió lo de David, por eso me alegré muchísimo cuando a los 4 días de vida de mi pequeña guerrera me aseguraron que con el tratamiento farmacológico (se utiliza para esto ibuprofeno y está empezando a verse resultados también con tratamiento con paracetamol)se había cerrado, algo menos por lo que preocuparse porque las consecuencias que trae son mayores problemas pulmonares (edemas por ejemplo como los que tuvo Daniella), mayor asistencia mecánica, mayor probabilidad de broncodisplasia y mayor índice de problemas neurosensoriales. Pregunté mucho, muchisimo si había alguna posibilidad de que se volviera a abrir, y me aseguraron al 100% que no se abriría que ya estaba completamente cerrado (varios médicos y enfermeras me lo dijeron) por lo que eliminé este problema de mi mente. ¿Os podéis imaginar mi sorpresa el día que me dicen que tienen que hacer una ecografía del corazón nuevamente porque sospechan que se abrió? Estaba alucinando porque en efecto se había vuelto a abrir y esta vez no era pequeño, era un "monstruo enorme" que limitaba el avance de mi pequeña y lo peor es que las condiciones en las que se encontraba en ese momento no eran favorables ni para tratamiento farmacológico ni para cirugía.
Lucharon mucho los médicos por estabilizarla, y consiguieron eliminar las contraindicaciones para dar otro ciclo de ibuprofeno que, ellos sabían que no iba a servir para nada pero no me lo podían decir porque Daniella aún no estaba estable y no había más opciones en ese momento. Tras el fracaso, mi guerrera sacó sus fuerzas nuevamente y se estabilizó. Parecía que no le pasaba absolutamente nada por lo que era el momento de intervenir, había que operar esa zona del corazón de la pequeña pero no se podía ni trasladar ni llevar a un quirófano por lo que vinieron los médicos del Hospital La Paz, el equipo del doctor Villagrá, reconocido cirujano pediátrico y que recomiendo enormemente, y tuvieron que hacer un quirofano en la misma uci neonatal aunque se trajeron sus instrumentos: un pequeño estuche igual que el de una caja de herramientas de las que se llevan en el coche. Recuerdo ese día como uno de los peores de mi vida. No me separé de la incubadora hasta que ya me mandaron fuera y todas las enfermeras me ayudaron, consolaron... entre llanto y llanto porque estaba francamente asustada. Lo único que me tranquilizó fue ver la tranquilidad de los cirujanos, hacían mucas de estas al día con una tasa elevadisima de éxito pero claro... cuando es tu hija los porcentajes te dan igual porque lo único que piensas es ¿y si sale mal?
Obviamente tuvimos que salirnos de la UCI pero teníamos un secreto, y es que desde una zona de descnaso podíamos ver la estancia sin problemas así que mientras la operaban, estaba mirando, observando las caras...y les veía tranquilos, sin prisa, sin preocupación... me ayudó a sobrellevarlo y aunque parezca mentira se me pasó muy rápido el tiempo. Finalmente vinieron, muy contentos, Daniella no se había desestabilizado en ningún momento, estaban alucinados con lo bien que se había portado durante la operación, no habían visto un caso igual en mucho tiempo ya que salió incluso sin medicación. Harían seguimiento durante una semana y después el alta por su parte. Después vendría el síndrome de abstintencia, otro edema pulmonar, la caída de la tensión...pero esa es otra historia.
A raíz de esto tengo claro que mi hija no sigue los patrones lógicos. La tasa de reapertura de ductus es bajisima, de un 15% como mucho, normalmente los bebes que son operados necesitan medicación para el post operatorio y ella a los 4 días estaba ya estupenda. Quiero acompañar este texto con una foto, que si bien no es bonita, es la que representa el momento que pude cogerla nuevamente por fin, después de haber estado 15 días con tubo para respirar, casi sin poder tocarla y por fin podíamos volver a cangurear...


domingo, 15 de abril de 2018

Bautizo y cumpleaños, ¿por qué son tan importantes para nosotros?

Se acerca el cumpleaños de Daniella y la verdad es que estamos todos muy ilusionados, ya va a hacer un año y va evolucionando favorablemente. Es cierto que aún tiene recorrido por delante, acaba de conseguir sentarse sola y el gateo no se prevé cercano aunque ya vaya adoptando la postura típica gracias a las clases de estimulación pero todavía queda pendiente las posibles secuelas psicológicas relacionadas con aprendizaje, emocionales...pero no nos adelantamos, iremos paso a paso.
Por un lado el cumpleaños es la celebración de su éxito, de su vida, algo que ni siquiera nos planteábamos inicialmente y a lo tonto, ya ha pasado un año; por otro lado, la celebración de su bautizo es la confirmación de que ya puede rodearse de niños o estar en sitios con gente, es el alta domiciliaria al menos en la época de verano (en invierno ya veremos como avanzamos), por eso reconozco que nos estamos volviendo un poco locos con todo esto. 

Cumpleaños

A la hora de organizar fiestas (que en mi casa somos muy fiesteros) nos gusta poner una temática concreta, en este caso de UNICORNIOS fue la clave y nos hemos puesto manos a la obra para conseguir que tenga una fiesta de ensueño sin que salga carisima.
En primer lugar es importante que en vuestra búsqueda se encuentren las páginas de Pinterest y Aliexpress porque podréis conseguir muchos descargables gratuitos en la primera y globos o demás material que os falte en la segunda a precios muy asequibles, pero ¡cuidado! que tenéis que ser previsores porque suelen tardar de media un mes más o menos. Si sois como yo que lo pensáis todo en el último momento he encontrado aquí platos, vasos... de distinta temática que creo tiene precios muy asequibles.
En cuanto a la tarta y comida eso que nos ahorramos porque lo vamos a hacer entre toda la familia, unos aperitivos y el típico picoteo de cumple, pero por supuesto la tarta será personalizada de unicornio que la hará la Abuela Arcoiris para la pequeña guerrera. Y por supuesto la ropa, que también será de unicornios porque mi niña, antes muerta que sencilla, y aunque inicialmente había pensado comprarle una corona con su número, me lo he replanteado porque esta loquita no aguanta muchas cosas en la cabeza así que le he comprado una ranita con un lazo a juego (a ver lo que le dura) en "La Canastilla de Emma" que descubrí por instagram y me ayudó con la elección porque tiene cosas muy bonitas, artesanales y desde mi punto de vista muy bien de precio porque además es algo que después me sirve para todo el verano.


BAUTIZO

En cuanto al bautizo aún no tengo clara la temática, pero sí tengo un par de ideas que llevaré a cabo y en cuanto tenga algo más definido os lo contaré. Una de las cosas tenía claro para este día es que quería algo que pudiese recordar toda la vida además de las típicas joyas que se regalan por eso le encargue una lámina de huellas, lo que se conoce como árbol de huellas para que todos los que vengan ese día puedan firmar en él con sus propias huellas, y lo tenga en su habitación siempre de recuerdo; para esto me ayudaron las personas que llevan BabyLaminas que tienen la opción de hacer el encargo con la lámina ya o sino digital para que puedas imprimirlo en una copisteria. En mi caso siempre que he contado con ellos para alguna lámina lo he hecho con el formato digital (ya me hicieron unas láminas para anunciarles a los tíos de Daniella que serían ellos los padrinos) y suelen ser muy rápidos, como mucho 24 horas por lo que viene bien para regalos de última hora como me suele pasar a mí (ahora mismo están ya con unas láminas preciosas para el día de la madre).
Por otro lado, quiero crearle una "Cápsula del tiempo" aunque no tengo muy claro aún que pondré dentro además de notas o dedicatorias escritas por sus familiares. La Cápsula del Tiempo consiste en un cofre o caja donde guardar cosas importantes del primer año de vida del niño (o del bautizo o de la boda) y que se cierra hasta una determinada fecha para que la persona pueda revivir o recordar todo lo relacionado con los objetos que encuentre. Otra opción para mamas que acaben de tener su bebé, que me parece muy tierna, es abrir una cuenta de correo electrónico para su hijo o hija y escribirle todos los días o semanas un email y al cumplir los 18 años darle la contraseña para que pueda leerlos y por supuesto emocionarse.


De momento no tenemos más organizado aunque os iré contando a través de mi cuenta de instagram, @mi_arcoiris_guerrero y si agradecería toda la ayuda o ideas que podáis dejarme en comentarios.
Como os digo siempre, si tenéis algo interesante que contar podéis escribirme a miarcoirisguerrero@gmail.com


jueves, 12 de abril de 2018

Mamá joven, mamá en el cielo


Las mamás que hemos tenido un parto prematuro o hemos perdido a nuestro bebé por el camino a menudo nos preguntamos si podríamos haber hecho algo, la culpabilidad nos invade e intentamos buscar explicación a algo que realmente no la tiene. El testimonio de hoy nos demuestra como ni siquiera la edad que parece tan importante en todo lo referente a la concepción puede salvarnos de sufrir estas pérdidas. Os recuerdo que si vosotras también queréis compartir vuestra historia podéis escribirme a miarcoirisguerrero@gmail.com o directamente a mi instagram sin más, os dejo la historia que hoy nos cuenta su historia Leila, una mamá en el cielo de 18 años:

Tengo 18 años y a pesar de mi juventud sé lo que es sentir el dolor más grande que puedas imaginar, el shock y la sensación de vacío ante la pérdida de un hijo porque yo perdí a mi bebé Noah, el 28 de Noviembre de 2017, estando de 23 semanas.
Los primeros dos meses de embarazo fueron muy duros por peleas con mi madre por mi bebé, sin embargo, después mejoró, mi bebé venía perfecto y yo estaba contenta porque iba a ser mamá; pero el 22 de Noviembre comenzó a estropearse todo. Tuve que ir a urgencias porque había empezado con contracciones y sangrado, pero los médicos no le dieron ninguna importancia porque consideraron que era sólo una infección urinaria y me mandaron a casa; sin embargo, estuve toda la noche con contracciones y a las ocho de la mañana al ser más fuertes y aumentar también el sangrado volví a urgencias, momento en el que decidieron ingresarme sin decirme por qué. Pasaron unas horas que parecieron días, yo continuaba igual y nadie me decía nada hasta que por fin me explicaron que tenía el útero bajo y debía guardar reposo absoluto al menos durante un mes. Era seguro que mi bebé nacería prematuro pero si aguantaba el tiempo que me habían dicho tendría más probabilidades de sobrevivir. Se plantearon hacerme una operación para levantar el útero, sin embargo había más riesgo de romper la bolsa y mi vida podría correr peligro por lo que decidieron esperar y ver si conseguíamos llegar a la meta que nos habíamos marcado.
El 27 de Noviembre me quitaron el Dulacipan, un mediamento para evitar las contracciones pero a las dos horas volvieron. Me bajaron a la sala y estuve allí toda la noche… a las 14.20 del día 28 rompí la bolsa y nació mi dulce angelito, Noah con 535g de peso. A mí me llevaron a otra sala después del parto, muerta de miedo e incertidumbre y deseando…esperando buenas noticias. A Noah se lo llevaron a neo, y aunque sé que luchó, que lo intentó porque era un valiente, a las 17.00 falleció por un paro cardio respiratorio. Mi mundo se vino abajo. El dolor de perder a un hijo no tiene explicación ni palabras posibles, sólo quién lo ha vivido puede entender realmente el vació inmenso que se apodera de ti. Yo entré con mi hijo en la panza con la esperanza de salir con él en brazos y sin embargo, salí con los brazos y el alma vacía. La tristeza inundaba mi cuerpo y aún hoy me cuesta mucho asumir que mi hijo ya no está conmigo. Sé que soy joven y que puedo tener más hijos, no es consuelo porque cada hijo es único e irrepetible. Mi primer hijo siempre será Noah, porque yo también soy mamá en el cielo.”




Podéis seguir mi día a día en mi instagram y si tienes algo que crees puede ser interesante para otras mamas puedes escribirme a miarcoirisguerrero@gmail.com

domingo, 8 de abril de 2018

¿Qué hacemos cuando mamá se satura?

¿Cuántas de vosotras deseabais tener hijos? Recuerdo cuando era pequeña que todas decían que querían ser mamas y yo no quería hijos, ni loca, recuerdo preguntarle a mi madre si me pasaba algo raro y ella, tan sabía me dijo que ese momento ya llegaría y así fue. Hace tiempo que sabía que quería ser madre, y quizás cuando nos dijeron de forma tajante que no podríamos de ninguna forma posible, las ganas aumentaron. Afortunadamente lo conseguí, aunque no de la manera que me hubiese gustado pero sí puedo disfrutar de mi pequeña Daniella, que aunque la adoro y la quiero con locura, que me encanta pasar tiempo con ella a veces también necesito oxígenarme, tener tiempo para mí sola como hacía antes de que nacieran. Soy consciente que no voy a poder disfrutar de la misma cantidad pero necesito desconectar del trabajo de madre, porque sí, es un trabajo más que llevamos las mujeres. 
En mi caso no trabajo porque tengo una reducción de jornada especial por la prematuridad de Daniella y a esto se le unen las restricciones que hemos tenido al menos hasta ahora para prevenir posibles enfermedades... el resumen de mi día era jugar con Daniella, un breve rato para comer (porque durante el día apenas duerme) y salir de paseo siempre las dos solas porque no podía juntarse con niños. A esta coctelera hay que añadir el estrés y cansancio emocional de haber pasado tres meses en la UCIN y el dolor de enfrentarme al fallecimiento de mi hijo... el resultado es un cóctel  de ansiedad con tintes de ira ocasional y tristeza reprimida. ¿Me pasa sólo a mí? Para nada, muchas madres me hablan de esa necesidad de tener un huequito al día o a la semana para ellas mismas, porque acaban con niveles altos de estrés, ansiedad o incluso algunas con rasgos de depresión y culpabilidad por sentirse así, por eso hoy os dejo unas breves recomendaciones para que intentéis encontrar vuestro espacio nuevamente aunque todas sabemos lo difícil que es:
  • No caigas en el bucle de negatividad: cuando nos encontramos tan estresadas nos agotamos emocionalmente y al final nos dejamos llevar por la corriente emocional, es decir, que seguimos cayendo en el pozo negro, para evitarlo hay que sacar esa fuerza de voluntad que aún tenemos y trabajar en nuestras conductas, buscar acciones que nos motiven y nos gusten: leer un libro, hablar por teléfono con una amiga... esto hará que nuestro cerebro descanse de la negatividad acumulada y vaya trasnformándolo en emociones más positivas o adaptativas para nosotros.
  • Haz deporte, de la forma que sea no necesitas apuntarte a un gimnasio. Por ejemplo, si tienes un bebé que está aún en el carro en el momento de paseo, ponte tus mejores deportivas y anda rapidito esto ayudará a que liberes endorfinas que harán que te sientas algo más contenta (las endorfinas se llaman comunmente las hormonas de la felicidad)
  • Busca vídeos de técnicas de relajación en youtube, te ayudarán a bajar la ansiedad y nervios acumulados durante el día.
  • Pide ayuda: muchas veces nos negamos a que nos ayuden los padres de las criaturas o los abuelos o alguien cercano pensando que deberíamos ser capaces de llegar a todo. No pasa nada porque alguna vez se ocupen de ellos, somos humanas y también nos cansamos.

Inténtalo y me cuentas pero recuerda, sólo hay una madre perfecta y esa eres tú para tus hijos, no llegarás a todo pero lo harás lo mejor que puedas y sepas y lo verás reflejado en sus sonrisas siempre. Tendrás momentos de encontrarte mal emocionalmente, no pasa nada, es normal no significa que seas mala madre sino que necesitas volver a recordar que además de ser madre, eres mujer. Lo estás haciendo muy bien.
Si crees que tienes algo interesante que contar y compartir en el blog escríbeme a miarcoirisguerrero@gmail.com o puedes seguirme en mi instagram (@mi_arcoiris_guerrero)

jueves, 5 de abril de 2018

Una valiente mamá de prematuro

Desde que empecé a escribir mi blog y abrí mi cuenta de instagram me he ido dando cuenta que las madres de bebés prematuros necesitamos hacer piña entre nosotros, una pequeña sub-tribu dentro de la gran tribu de la maternidad, por eso he ido conociendo a gente maravillosa, a madres luchadoras con experiencias únicas y que hoy os comparto. Gracias a Manoli de @mimamiesenfermera por compartir su historia, por intentar describir con palabras lo vivido durante su estancia en la UCI aunque las que hemos pasado por eso sabemos que las emociones, los miedos, la montaña rusa interna es muy difícil transmitir...

¿Cómo fue tu embarazo?¿Cuándo diste a luz?

Mi embarazo fue difícil desde el primer momento con varias complicaciones en diferentes etapas. Primero tuve dos amenazas e aborto en la semana 10  y 17 y después amenaza de parto prematuro en la semana 23. Finalmente Cristian nació el 11 de Mayo de 2015, de forma muy prematura, en la semana 28.

 ¿Cómo fue tu parto? ¿Qué provocó que tuvieras un parto prematuro? 

Me tuvieron que hacer una cesárea urgente después de 5 semanas hospitalizada en reposo absoluto. La bolsa amniótica llevaba rota todo ese tiempo y llegó un momento en el que mi vida y la de mi pequeño corrían peligro, hubo que sacarlo de urgencias por una corioamnionitis. Fue lo más traumático y doloroso que yo he vivido hasta ahora. Me arrancaron el alma en cuanto me sacaron a mi hijo y lo tuvieron que reanimar delante de mi. No puede disfrutar de un embarazo, ni siquiera sentirlo dentro, cuando de pronto tuvieron que separarnos. No fue justo.


¿Cuánto tiempo estuvo tu pequeño en la Uci neonatal? 

Estuvo 71 días con sus 70 noches. Fue algo muy triste jamás pensé que me pudiera tocar eso a mi, crees que no te va a tocar nunca pero te toca y no te queda otro remedio que luchar. 

¿Cuáles fueron los principales problemas que tuvo? 

Estar en la UCI es una montaña rusa de emociones y sentimientos pero también de complicaciones. Sin dudarlo el primer mes y medio fue lo peor porque no sabíamos si mi pequeño sobreviviria o no. Fue horrible. Yo jamás tuve la fuerza para preguntar si saldría adelante, tenía un miedo enorme a la contestación que pudiesen darme. Tampoco ningún neonatologo me dijo nunca que estuviese tranquila que mi hijo saldría adelante. Eso alli no se habla, no se puede hablar, porque lo mismo lo dejas bien y cuando llegas te encuentras que ha estado malísimo y viceversa. Aquello es luchar día a día sin descanso. Cristian en todo aquel tiempo tuvo de todo lo que un prematuro puede llegar a tener, no se libró de casi nada: problemas respiratorios, anemias, infecciones, principio de retinopatía, bradicardias, apenas, desaturaciones... 

¿Cómo recuerdas tú esos días? ¿Cuál era tu rutina diaria? 

Nuestro día a día se resumía en estar todo el día en el hospital, llegábamos por las mañanas a primera hora sobre las 11 h y nos íbamos sobre las 22h, nuestra vida estaba allí con él, allí hicimos la vida durante los 71 días. El primer día que salí de aquel hospital sin él creí que me moría, yo siempre imaginé llevarme a mi niño a casa a los dos días de nacer y me tuve que ir yo y él se quedó allí. Era muy doloroso dejarlo allí cada noche e irnos a casa, sentíamos un vacío enorme, fue una de las cosas más duras. Fue una época angustiosa con mucho miedo y dolor pero a pesar de ello no quiero olvidarme de todo aquello que vivimos porque estoy tremendamente orgullosa de cómo mi hijo luchó para vivir. La vida se lo puso muy complicado pero el salió como un campeón.


¿Quién fue tu máximo apoyo en aquellos momentos? 

Sin dudarlo su papá, fue mís pies y mis manos, y sinceramente no sé si hubiera podido con todo sin él. Caí muchas veces en el camino y él Fue el encargado de levantarme una y otra vez a pesar de que el estaba tan deshecho como yo. Fue mi pilar en esos momentos junto a mi familia.

¿Qué sentiste el día que le dieron el alta? 

Aquello fue una mezcla de alegría, felicidad y pánico. Aún recuerdo lo que sentí cuando salí por la puerta del hospital con mi bebé en brazos, me temblaban hasta las piernas. Estabamos muy emocionados. Fue el viaje en coche más feliz de mi vida. Ahora bien, por otro lado nos íbamos a casa y no teníamos el respaldo de sus enfermeras de neonatologia para guiarnos y ayudarnos en sus cuidados. Su papá y yo nos enfrentabamos juntos a nuestros primeros días en casa a solas con el. Y no fue fácil necesitaba ver constantemente el monitor de sus constantes vitales para ver que estaba bien pero rn casa no teníamos y costó bastante acostumbrarse a vivir sin el. Pero poco a poco fuimos cogiendo más confianza. 

¿Cómo ha sido vuestro día a día tras el alta? 

El primer año fue bastante duro, dos padres primerizos, inexpertos, con todo lo que habíamos tenido que vivir ya. El hospital nos destrozó porque estábamos muy cansados física y psicológicamente. Recuerdo que ya en casa las primeras semanas fue cuando empecé a encontrarme mal, sin ganas de nada, apatica, con cambios de humores y de ánimo, irascible, culpable por todo lo que mi pequeño había pasado, incomprendida... cuando nació Cristian el cuerpo es sabio y aunque estaba destrozada no pude venirme abajo porque él me necesitaba. Ya en casa, tranquilos y con nuestro niño fue cuando mi cuerpo dijo basta y caí, con el tiempo me  dí cuenta que tuve lo que se conoce como una depresión postparto y en aquellos momentos no me habia dado cuenta. Luego por otro lado los primeros meses fueron meses de muchas revisiones, de visitar muchos especialistas, muchas pruebas médicas... Y sobre todo de mucho estrés y agobios por lo que te fuesen a ir diciendo. Quieres que pasen los meses muy rápidos porque quieres ver si tu hijo está bien porque la sombra de las secuelas siempre te están persiguiendo. 


¿Crees que la gente entiende lo que implica que tu hijo sea prematuro? 

Sí es cierto que mucha gente sí que está a tu lado, apoyándote sin nada a cambio, respetandote en todo momento lo que quieres contar o no, no te juzgan, ni te hieren con comentarios, entienden que tu eres la dueña de tus tiempos. Pero luego esta la otra cara, gente que no solo no te respeta sino que además te juzga por como estas llevando TU DOLOR , por como estas actuando ante TU problema. Ni lo entienden, ni se ponen en tu piel, ni se dan cuenta de la gravedad del asunto, ni empatizan. Esto quien no lo vive en sus carnes no es capaz de imaginarse ni una migaja como nos hemos podido sentir nosotros. Y de todo lo que ello conlleva. 

¿Qué le dirías a una madre que esté ahora mismo en la UCI con su bebé? 

Bueno, no sé si yo tendría derecho a decirle algo a una mamá que esta viviendo todo ésto pero le diría que sea fuerte, que confie en los mejores profesionales que son los que cuidan a su hijo y que no haga caso a Nadie, que actúe como su Corazón y su mente le permitan actuar.  Que cuente lo que le apetezca y a quien le apetezca. 


¿Qué os queda de camino por recorrer? 

Este camino comenzó aquel 11 de mayo de 2015 y es un.camino largo, con muchos obstáculos porque esto no acaba cuando te dan el alta sino que acaba de empezar y el trabajo duro de estimulación y aprendizaje comienza cuando te vas del hospital. Estos niños necesitan un trabajo duro detrás de ellos, en casa. Nosotros no hemos dejado de trabajar con el desde que nació, lo normal es que los niños de forma espontanea aprendan a ir haciendo todo cuando va llegando la edad para hacerlo (sentarse, andar, hablar, comer, conocer las partes de su cuerpo, los colores...) éstos niños necesitan mucha dedicación, muchas horas con ellos enseñándole, estimulando porque ellos nacieron muy inmaduros y necesitan mas tiempo y mas dedicacion que los demás. Cada logro conseguido y cada pequeña cosa que hacen es algo que valoramos muchísimo y que otros padres no le dan ni importancia. 

¿Qué te ha enseñado ésta experiencia de parto prematuro y mamá de un bebé prematuro? 

Me ha enseñado muchísimo, a sacar fuerza de donde no sabía ni que la tenía, a que debo pensar más positivamente, que no debo prestar atencion a las cosas y personas que no merecen La pena, que la vida en una lotería y que nadie está exento de Nada, que con constancia y trabajo se pueden conseguir grandes cosas y que todo sacrificio merece la pena. 

¿Qué te aporta un bebé prematuro? 

La maternidad en sí te aporta una experiencia agotadora pero apasionante si encima has tenido que vivir todo esto con tu primer hijo es como un master que has adquirido en maternidad en tiempo record. Te da una madurez increible, reestructura tu escala de valores y  La naturaleza es muy sabía y conoce que padres son los mejores para un bebé gran prematuro. Ésto no es al azar. Dentro de todo lo malo que esta experiencia aporta, que es muchísimo, son niños muy grandes y muy especiales. Y yo me siento muy afortunada y orgullosa de mi bebé prematuro. 

 ¿Todos los bebés prematuros son iguales? 

En absoluto. Siempre se habla de bebés prematuros en general pero hay una clasificación en función de la edad gestacional en la que nacen, mientras menor sea la edad gestcional mayores problemas va haber. A mi Personalmente me molesta bastante cuando hay personas que dicen que sus hijos han sido prematuros y los comparan con el tuyo siendo su hijo de 33-34 semanas y el tuyo de 27-28 semanas. Es que no tiene nada que ver. Las complicaciones y secuelas que puede tener uno no es nada comparado al que puede tener el otro. Ni unos padres que están 3 meses en un hospital con su bebé se puede comparar al que esta 15 días. Es como si se comparan frutas con coches que no tienen nada que ver. Yo siempre digo "Ponte mis zapatos y luego hablas". Luego también están las típicas que te dicen que mal lo han pasado en su embarazo o parto cuando al final todo ha ido perfecto. Entiendo que para cada persona sus problemas son los más importantes pero hay que ser humilde y consciente de la suerte que se tiene cuando pasado lo que haya pasado en el embarazo y parto finalmente todo ha ido bien y a los dos días se han ido a casa con su bebe Sanisimo. No saben la suerte y lo afortunados que son. Yo hubiese dado lo que fuese porque mi hijo no hubiera tenido que vivir todo aquello. 

¿Crees que hay información y apoyo suficiente en todo lo relacionado con los bebés y partos prematuros? 

Existen muchísimas carencias y mucha falta de información con respecto a la prematuridad. Yo eché en falta un apoyo psicológico al que poder contar como me sentía y eché en falta información médica que me hubiera evitado muchos disgustos y ansiedad. 

¿Si volvieras atrás a vivir aquella experiencias que cambiarías? 

Viviría mi dolor como yo sintiera, quisiera o pudiera, sin mirar absolutamente nada ni nadie




Nuevamente tengo que agradecer a Manoli sus palabras no sólo porque nos transmite su experiencia sino porque me siento identificada al 100% con lo vivido y expresado. Gracias mamá guerrera.
Y vosotros si queréis seguir el día a día de mi pequeña prematura podéis seguirnos en mi instragram (@mi_arcoiris_guerrero) y si tenéis alguna historia de interés que queráis compartir podéis escribirme a miarcoirisguerrero@gmail.com

lunes, 2 de abril de 2018

El siguiente paso...

Quiero volver a ser madre, lo tengo claro. Quiero ir a por el tercer hijo, a por el que me quite todos los traumas, las espinitas clavadas que se me han quedado de mi primer embarazo. Quiero ilusionarme, sin miedos, disfrutar de mi bebé, sentirle, hablarle... Quiero una tripita de embarazada, que me cueste andar, que me cueste dormir... me da igual pero quiero volver a vivir la experiencia de ser madre desde la tranquilidad.
Quiero parir con mi marido al lado, que ese momento sea feliz y alegre y lo recuerde. Que la gente venga a visitarme con alegría y felicitaciones, no con tristeza y lagrimas. Que me traigan flores, tartas de pañales, bocadillos de jamón. Quiero lo que no he tenido aunque sea complicado.
Decía ayer en mi instagram que empieza Abril, mes de inicios, de volver a ilusionarnos, de empezar con alguna prueba médica, y aunque este intento sea más fácil pues no tenemos que volver a pasar por un ciclo de estimulación sigue siendo duro e impredecible. Tenemos tres pollitos congelados, y haremos tres intentos, nada de transferencia de múltiples, no queremos arriesgar pues a día de hoy creo firmemente que he tenido un parto prematuro por ser un embarazo gemelar. Los pollitos son blastos, uno de día 6 y los otros de día 5 aunque son buenos obviamente el mejor es el primero. Tengo mis dudas sobre el éxito de esta transferencia porque creo que la primera vez tuvimos mucha suerte, conseguirlo a la primera...pero volvemos a la lucha, aunque esta vez con un final claro: si no lo conseguimos en estos tres intentos, me quedaré con las ganas pero no quiero someterme a más ciclos de estimulación, a más hormonas y cambios de humor...
Empezamos con analíticas, me tienen que mirar bien el tiroides porque tengo hipertiroidismo subclínico, nada importante si se mantiene como hasta ahora pero necesario su seguimiento porque si se altera necesitaría medicación para conseguir lograr el embarazo. También toca citología para comprobar que todo este bien... y en Mayo... comenzamos a centrarnos en el endomterio junto con la celebración del cumpleaños de Daniella, el bautizo en Junio... muchos acontecimientos vienen pero los espero con ilusión.

Siendo sincera, el miedo no se ha ido, no le he abierto aún la puerta, pero estoy en ello, estoy invitándole a marcharse ya, para que cuando quiera decida irse...Daniella me ayuda, me da alegría y esperanza, es una pequeña niña milagro que ni los médicos esperaban que estuviese hoy con nosotros así que... aún con mis dudas, mis miedos, mis momentos de negatividad pienso...¿y por qué no?

miércoles, 21 de marzo de 2018

La inteligencia emocional...¿pero no había sólo una inteligencia?


Hoy para nuestra sección de psicología os traigo una entrevista muy interesante que le he realizado al equipo de Balanceo, una empresa que se dedica a trabajar con colegios y padres para mejorar la educación emocional de los más pequeños (mejorando a su vez la de los adultos) y enseñando a las familias técnicas de disciplina positiva para instaurarlas en el día a día.
El proyecto sale de la cabeza de Gloria cuando estando trabajando de profesora de secundaria se dio cuenta que necesitaba ampliar formación en otras áreas para ser mejor profesora, y como apasionada de la psicología fue instruyéndose en distintas disciplinas: coaching, programación neurolingüistíca, comunicación no violenta, disciplina positiva e inteligencia emocional. Agradezco su participación en este espacio y si tú crees que tienes algo interesante que contar y te gustaría que te hiciese una entrevista escríbeme a miarcoirisguerrero@gmail.com o sígueme por instagram (@mi_arcoiris_guerrero):

Cuéntanos un poco, ¿cómo crees que es la educación que se da actualmente a los niños y niñas de nuestro país?

No sé si hay algo uniforme porque cada familia y cada niño es único. Hemos avanzado un poco en temas de empatía y comprensión a los niños, las familias son más sensibles a esto, pero sigo viendo muy arraigado el tema de los premios, las etiquetas (niños buenos, niños malos)... Veo como extremos que a veces se dan incluso en la misma familia: de muy restrictivo a muy permisivo en dos minutos. 

¿Qué destacarías en positivo de esta crianza generalizada? ¿y en negativo?

Como dije, creo que ahora los padres se informan más, leen, consultan artículos... Pero al final nos hacemos un poco de lío intentando seguir a todas las corrientes. Creo que lo más negativo de la crianza hoy día es que no hay algo estable, se basa en nuestros estados de ánimo a veces muy dañados por el día a día tan loco que tenemos. 

¿Cómo crees tú que sería la crianza ideal?

No sé si existe un ideal. Lo que vale para una familia no vale para otra porque somos muy diferentes. Además, la crianza abarca alimentación, educación, psicología... Lo que sí creo que podríamos aplicar todos los padres y madres es la consciencia. Estar atentos a las necesidades de nuestros hijos y a las nuestras para poder ser mejores. 

Hablas mucho de las emociones en tus respuestas y lo que vemos en tu instagram, ¿qué papel crees que juegan las emociones en el estilo de crianza a día de hoy?

Estamos empezando a darnos cuenta de que existen y hay que tenerlas en cuenta, pero no nos han educado en esa línea y se nos olvida preguntarnos qué sienten los niños. Enseguida pensamos que nos manipulan, nos lían, solo quieren llamar la atención... Y nos entra el miedo volviendo a patrones antiguos. 

¿Qué pautas o consejos podrías darle a los padres que nos estén leyendo para fomentar la inteligencia emocional en el entorno familiar?

En realidad es tan fácil y tan difícil como ser conscientes de nuestras emociones y no reprimirlas, tampoco las de los niños. El enfado, la tristeza, los celos... están mal vistos y no dejamos que afloren. Hablar de esas emociones, validarlas, explicarlas... Sería el principio. 


Enlazando con este tema, desde mi visión profesional he visto que la mala gestión de las emociones por parte de los niños, o la represión de las mismas genera más agresividad y rabietas en los pequeños, ¿qué opinas de esto, por qué crees que se dan las famosas rabietas?

Las rabietas, y no es mi opinión sino lo que nos dice la ciencia, ocurren porque la parte racional y la parte emocional del cerebro no son capaces de comunicarse y la parte emocional se adueña de la otra. Por otro lado, el niño cuando se siente agredido, saca su lado animal que sólo quiere sobrevivir y no es capaz de planificar u ordenar. Los padres debemos ayudarles a desarrollar esa parte más racional del cerebro. 

¿Algún consejo que puedas aportar a los padres para manejar estas rabietas?

Lo primero, no tomarlo como algo personal. Validar cada emoción aunque sea desagradable, empatizar y hacer ver al niño que estamos ahí y que le ayudaremos cuando esté calmado, acompañarle siempre nunca ignorarle y no querer hacer que la rabieta desaparezca como por magia, porque como vimos antes es un proceso normal del desarrollo del niño. 

Para terminar, cuéntanos un poquito cuales son los proyectos que tú llevas a cabo actualmente en tu centro y qué novedades tenéis preparadas desde el Equipo Balanceo

Ahora mismo vamos a colaborar con un espacio de psicomotricidad en Madrid para hacer un grupo de apoyo a la crianza para familias con bebés. Allí creamos una red, resolvemos dudas acerca de los problemas de crianza (sueño infantil, alimentación, disciplina, lactancia...). Así que invito a todas las familias a apuntarse los miércoles por la mañana a nuestro grupo y no pasar la crianza tan solos. 
 Además, seguimos con las asesorías online y vía WhatsApp ayudando con las dudas de los padres y madres que nos necesiten. 
 En septiembre habrá nuevos proyectos, seguramente, ya que yo estaré más libre con mis peques en la escuela. 


Muy interesante la entrevista de Gloria, del equipo Balanceo (podéis ver más de su trabajo aquí) sobre todo por la importancia que se le da a las emociones en su trabajo. Personal y profesionalmente veo algo fundamental en el día a día el saber gestionar las emociones correctamente, muchas depresiones o ansiedades de adultos vienen por la constante represión de éstas durante mucho tiempo y sobre todo porque en nuestra infancia no se nos ha educado correctamente en el manejo de las mismas. La represión emocional genera un gasto mayor de energía y múltiples enfermedades físicas por lo que a la larga queda bastante claro que no compensa. Todo esto cobra mayor importancia cuando vemos en consulta niños con niveles de estrés igual de altos que los de una persona adulta o con arranques de ira excesivos. Es cierto que hay niños que utilizan las rabietas, los insultos… como medio de llamar la atención pero son tan sólo conductas aprendidas, “sé que si hago esto, obtendré esto otro”, el origen de la misma sucedió por un conflicto emocional, unas emociones excesivas que se han desbordado en un cuerpo tan pequeño, pero fundamental, reconocer todas ellas. Siempre explico, tanto con niños como con adultos que no hay emociones malas, sino emociones desadaptativas (que pueden ser de las que denominamos buenas y de las que denominamos malas). Un ejemplo: si yo estoy muy contento, excesivamente contento hasta el punto de ser irracional, será una emoción que inicialmente he catalogado como buena (estar contento es agradable, es algo que nos gusta a todos como se siente) pero me llevará a no controlar mis acciones, a ser demasiado impulsivo y a que mi parte racional no esté presente en ningún momento lo que puede llevar a consecuencias negativas en mi vida. Lo mismo pasa con la tristeza, si a mí me sucede algo, pierdo algo material o personal lo normal es que esté triste aunque lo consideremos una emoción negativa pero nos ayuda a recomponernos de esa pérdida; ahora bien, si ésta perdura en el tiempo y por ejemplo, tenemos el mismo sentimiento de pérdida tras un año de la misma estaríamos nuevamente ante una emoción desadaptativa porque realmente no nos está aportando ya nada y sí está generando malestar excesivo en nosotros.
Un amplio tema a debatir el mundo de las emociones como podéis comprobar, por lo que os animo a que trabajéis en esta línea de reconocimiento emocional con vuestros hijos y dos películas muy recomendadas: “Del revés” para ayudar a los más peques a entender mejor las emociones porque se les puede personificar y la famosa “Frozen” como ejemplo de represión emocional y las consecuencias de las mismas.


Para dudas o consultas o si crees que tienes algo interesante que contar y quieres que te haga una entrevista puedes escribirme a miarcoirisguerrero@gmail.com y no dudes en seguirme en mi instagram (@mi_arcoiris_guerrero)

lunes, 19 de marzo de 2018

La estrella más brillante


Como todas las semanas os traigo un nuevo testimonio de una mamá en el cielo, hoy os cuento la historia de esta estrella que está brillando muy fuerte en el cielo, para dar luz a su madre que se encuentra en Bogotá, para ayudarla a superar su pérdida y para que le ayude a ver el camino que tiene delante que seguro pronto le traerá un hermanito a David Luis. Os recuerdo que si queréis compartir también vuestra historia podéis escribirme a miarcoirisguerrero@gmail.com o a mi instagram. Os dejo que ella os lo cuente:

Mi pequeño me regalaba todos los días golpecitos y pataditas en mi panza, se movía muchísimo y eso me llenaba de felicidad, me hacía inflarme hasta ser la más grande de los que me rodeaban. El 16 de Julio tuve un control de maternidad pero me tuvieron que mandar exámenes y dar cita con el ginecólogo-obstetra porque tenía bastantes dolores y además en una ecografía 4d que tenía indicaba que tenía cierto riesgo de preeclampsia y mi doctora quería asegurarse y que me viesen como realmente estaba.
Es día, aún así, me fui a trabajar tranquilamente aunque tengo que reconocer que en mi trabajo se maneja mucho estrés y ese día había mucho movimiento. A las dos de la tarde más o menos tuve que salir para ir al banco y ya empecé a notar algo raro, dolores bajitos pero aún soportables y pensé que sería por estar tanto tiempo de pie, no me imaginé nunca que fuera algo malo...
Cuando terminé mis gestiones fui a comer algo y a descansar pero me di cuenta que el dolor era mucho más fuerte y no me dejaba ni sentarme, eran punzadas constante a cada rato y tuve que escribir llorando a mi esposo y mi madre porque tenía mucho miedo de como me encontraba. Bajé a la enfermería a que me tomaran la tensión por si la posible preeclampsia había empeorado y al preguntarme si el bebé se movía me di cuenta que realmente no lo había notado en toda la tarde y era muy extraño porque mi pequeño era muy activo y movido. Mi panza estaba dura, muy dura y con todo esto decidieron llamar a la doctora. Ella intentó motivar al bebé, pero no hubo ningún movimiento, el cuello del útero estaba cerrado pero mi panza seguía dura por lo que decidieron llevarme al hospital porque todo parecía indicar que eran contracciones y estaban preocupados porque era pronto y no tenía las semanas de gestación necesarias, yo estaba en ese momento de 28+5.
En el hospital me hicieron exámenes y ecografías y efectivamente el bebé no se movía, pero si respiraba y su corazón latía por lo que los médicos decidieron que estaba todo bien. Eso es lo que ellos decían, yo estaba aterrorizaba y presentía que no estaba realmente bien que algo no iba como debería. Me encontré con médicos con muy poco tacto, que en vez de aliviarme me atacaron incluso reprochándome haber pedido una ambulancia cuando mi bebé estaba bien aunque no se moviera.
Al poco empezaron las ganas de vomitar, intentaba y no lo conseguía pero al tercer intento vomité y al terminar me di cuenta que estaba empapada, había empezado a sangrar y algo transparente salió. Entré en pánico pues había leído que eso sólo pasaba con el cuerpo cuando el bebé quería nacer. Me volvieron a controlar, no me dijeron gran cosa y aunque me hacían controles, monitores y tactos diciendo constantemente que todo estaba bien, yo día tras día iba notando que su respiración disminuía.
Pasé dos días ingresada y pensé que me mandarían a casa pues los dolores habían disminuido pero aún seguía preocupada porque no notaba los movimientos de mi bebe bailongo. Me bañe mientras le hablaba, le decía que estaba poniéndome guapa para irme a casa y descansar con todos los míos pero antes me tenían que hacer una ecografía, aunque en la de la noche anterior había escuchado sus latidos perfectamente.
Me confirmaron por fin en ese momento que era un varón, un pequeño hombrecito pero empezó todo a torcerse cuando me preguntaron si yo notaba algo raro porque en el líquido se veía algo raro. Yo no noté nada raro pero me dijeron que me iban a hacer una cirugía de emergencia, una cesárea porque parecía que mi bebé estaba muerto. Así, de forma directa, cortante y seca, fría y cruel.
Rompí en llanto, no sé a que mundo me fui, ni donde estaba mi cabeza... sólo repetía que no quería cesárea, tenía tanto miedo...nunca pensé que eso fuera a suceder, no quería que mi bebé naciera antes de tiempo pero tenían que hacerlo porque no sólo podía afectarme a mí sino que no sabían realmente el estado de mi bebé, había una pequeñisima posibilidad que aún estuviera bien.
En ese momento además mi cabeza daba más vueltas aún, pensaba que ni mi madre ni mi marido habían llegado, que no teníamos ropita para vestirle cuando naciera, ¿qué le pondría en ese momento?... pero los doctores me dijeron que ellos les comunicarían todo y con los miedos a la inyección que me iban a poner sólo me cortaron preguntándome de forma seca si quería salvar al bebé. Sin más me acosté, colocaron una manta para que no viera y sólo me dijeron que me avisarían cuando hubiese nacido mi hijo. Desde ese mismo momento sólo pensé en orar.
Cuando escuché que mi pequeño ya había nacido pedí que me dejaran verlo pero se lo habían llevado rápidamente con el pediatra porque mi bebé estaba muy mal. No pude escuchar su llanto en ningún momento, sólo tuve la esperanza de que todo saliera bien, pero se quedó en eso, una esperanza. Al poco rato llegó la pediatra y me dijeron que habían hecho todo lo posible, que le pusieron adrenalina, oxígeno y hasta le reanimaron, pero no reaccionó. No sé que más me dijo porque mi cabeza no quería creer, pensaba que todo era una mentira y tan sólo lloraba.
Cuando pude enterarme de algo me confirmaron que debido a la preeclampsia severa me provocó un desprendimiento de placenta de un 80% y por eso mi pequeña estrella nació con bradicardia, con un corazón que latía poco y con muy pocas esperanzas de vida. Los médicos, el entorno no me facilitaron las cosas pues me dejaron en una sala de recuperación al lado de todas las madres con sus bebes vivos y rositas esperando a ser conocidos por sus papas. Estuve así una hora aproximadamente, con el corazón roto, enganchada a una maquina de oxígeno porque del llanto no podría respirar bien. Cuando finalmente pude ver a mi mamá y mi esposo nos derrumbamos pero con la seguridad de tenerles a mi lado y gracias a Dios mi marido me dijo que pudo hacerle una foto a mi bebé, el único recuerdo que tengo de su carita bella.

Tuve que estar dos días más en la cínica para ver como evolucionaba pues mi tensión seguía alta y yo muy hinchada y si empeoraba me tendrían que volver a operar sacándome todo e impidiéndome tener más bebés en un futuro. Esos dos días estuvo también mi bebé en la morgue pues estábamos consiguiendo el dinero para poder llevarlo a descansar. El 20 de Julio del 2016 me dieron el alta, el mismo día del entierro de mi estrella aunque no me dejaron ir porque decían que para mi cesárea era malo y no me dejaron acercarme ni al cementerio ni a la morgue.
Pasado un mes pude por fin visitar a mi hijo, en pleno proceso de duelo, que fue muy duro para mi porque me aleje de toda mi familia y tuve que recibir ayuda psicológica.
Conservó su fotografía como un tesoro, es tan hermoso... No tuve el placer de darle mi amor, darle de mi seno y mucho menos oír sus llantos. Es algo muy duro, pasar por esto no se puede entender salvo que lo vivas. Es duro volver a casa y ver esa herida en tu abdomen y darte cuenta que no está dentro ni en casa, que no volverás a sentir sus pataditas, el tiempo que esperabas para verlo ya no existe porque simplemente se consumió. Pero sólo pido a Dios y a mi hijo que me den la fuerza que necesito para seguir adelante, al lado de mi esposo y madre. Por eso mamas amen, quieran y delen todo su amor a sus pequeños, a sus bebés.
Yo también soy mamá en el cielo.
En memoria de David Luis Guerrera Romero



Para contar vuestra historia escribidme a miarcoirisguerrero@gmail.com






miércoles, 14 de marzo de 2018

Anorexia del lactante II

Llevo tiempo queriendo escribir la continuación de la entrada que hice tras el ingreso de Daniella donde os comentaba brevemente qué era la anorexia del lactante y cómo estábamos nosotros modificando rutinas y conductas para que la pequeña volviese a comer (podéis ver la entrada inicial aquí) todo pensando que iba a ser cuestión de semanas y que en breve volvería a instaurarse la comida con normalidad. Me equivoqué y mucho porque aún seguimos batallando con este tema y es nuestro talón de Aquiles (el contrapunto es que es un bebé que duerme genial, toda la noche del tirón y eso es una maravilla), porque aunque es cierto que hemos avanzado algo y hace sus tomas con relativa normalidad, lleva sin engordar desde Octubre (pesa 5kg con 10 meses de edad real, 6 y medio de edad corregida) y las rutinas que muchas veces tenemos que tener en el momento de la comida no son de las mejores. 

Lo primero que he tenido que gestionar durante este proceso son mis emociones, tener la hora de la como algo agradable, pausado, sin prisa ni presión... y aunque ahora he conseguido llegar a un estado mental más zen de esos momentos, no quiero engañar a nadie, me he frustrado en muchas ocasiones, he gritado, he llorado y hasta he rogado a mi hija que comiese porque aún a día de hoy me cuesta entender que durante un periodo de su vida no haya querido comer porque asocio la comida con vida, y he llegado a dudar de si mi hija quería vivir o no.
Como comenté, a sido un proceso escalonado, de poco a poco y sin ninguna prisa, pero con situaciones incómodas para la niña:
Lo primero que hicimos fue empezar a darle de comer dormida porque comprobamos que cuando estaba dormida o al menos muy relajada, comía más cantidades, por lo que, salvo en las tomas de la noche, Daniella estaba todo el día despierta y sólo se dormía para las tomas, una media hora cada 3 ó 4 horas. La pobre estaba agotada, y tenía hasta ojeras pero así conseguimos quitar la sonda en Diciembre, un poco antes de Navidad. En ese momento ya habíamos introducido la verdura a su dieta aunque seguíamos fundamentalmente con papillas de cereales.
Según iba avanzando e íbamos introduciendo alimentos empezamos poco a poco a darle de comer despierta, el problema era que se cansaba y se revelaba mucho por lo que tuvimos que empezar a darle la comida con la tele o el móvil para distraerla; y aquí alguna madre o experto me dirá que es lo peor que he hecho, que soy una auténtica mala madre... y mil cosas más. La verdad es que no me importa, de hecho no creo que tenga por qué justificarme, pero considero que desde el momento en que nacieron mis hijos he hecho todo lo posible por ellos, he luchado, he sufrido, he llorado... y si para que mi hija comiera algo tenía que usar unos métodos que a día de hoy no son muy ortodoxos, por mí estupendo porque recuerdo que estamos hablando de un bebé que dejó de comer, no que comiese poca cantidad o que comiese menos de lo que a mí me gustaría.

Actualmente estamos en el proceso de darle de comer sin televisión porque es cierto que es algo que no nos entusiasma, pero como todo vamos muy lentos porque preferimos pisar sobre terreno seguro. Hay que añadir que en los prematuros extremos no está aconsejado el BLW, entiendo que por inmadurez, aún así nosotros intentamos ir introduciendo algún alimento aunque muy espaciados para evitar que pueda generarse algún tipo de aversión a los sólidos, y será entonces cuando tengamos un problema mayor.
A pesar de los esfuerzos que hacemos, Daniella sigue sin engordar (está con infantrini, se introdujo la legumbre antes del año...) y aunque una parte de mí está tranquila porque tiene unas analíticas estupendas, otra está algo preocupada porque ya son muchos meses sin coger ningún gramo y sinceramente cada vez la veo más delgada, planteándome incluso si no estaría mejor alimentándose con sonda para que el Infantrini la hiciese engordar algo más.

lunes, 12 de marzo de 2018

Una guerrera que tuvo que alzar su vuelo

La mayoría de las veces os hablo de pequeños ángeles que se van demasiado pronto, durante el embarazo de sus mamas, pero la historia de hoy es un poco diferente... Kayla dejó a sus papás cuando tenía 4 meses, una preciosa niña que luchó con todas sus fuerzas hasta que su cuerpecito no pudo más pero que desde el cielo mandará mucho amor a sus padres y estará orgullosa por la familia que tiene.
Hoy os cuento la historia de Kayla y su mama Katty y os dejo un poema que he visto en su instagram y me ha parecido precioso y que describe muy bien sus propios sentimientos. Os recuerdo que si vosotros también queréis compartir vuestra historia podéis escribirme a miarcoirisguerrero@gmail.com

"Me quedé embarazada con 19 años, lo sé, demasiado joven, pero aún así para mí fue el mejor regalo del mundo, de hecho me enteré el mismo día de Reyes cuando estaba ya de dos meses. Tuve un embarazo muy bueno, intentaba andar mucho por eso que dicen que es bueno para la mamá y el bebé y todas las ecografías que me hicieron, todos los controles estaban bien, no había ninguna anomalía y en principio mi bebé nacería sana y según lo esperado.
Cuando me puse de parto estaba paseando al perro, tuve las primeras contracciones que aunque dolorosas las recuerdo más llevaderas que el parto en sí. Llegué al hospital a las 2.30 de la madrugada cuando ya estaba dilatada 8 cm y el 7 de Septiembre a las 12.00 nació mi preciosa Kayla, una niña sana y sin ningún problema, pero al mes y medio le diagnosticaron artrogriposis, una enfermedad considerada rara porque afecta a uno de cada 10000 nacimientos.
Esta enfermedad aunque ya se da durante el embarazo es difícil de diagnosticar a través de las ecografías y se hace tras el nacimiento del bebe y consiste en la presencia de contracturas fundamentalmente en las extremidades inferiores y superiores, y da la sensación constante de tensión en el bebé. Aunque ningún padre desea que su hijo tenga problemas, en el caso de Kayla era leve, sólo le afectó a los pies por lo que tenía que llevar yeso en ambos y hacer rehabilitación para evitar la atrofia de los músculos. También tuvieron que ponerle una sonda nasogástrica porque no podía comer bien, lo que en un principio pensamos que era debido a su enfermedad, sin embargo, el 9 de enero nos llamaron del hospital para darnos los resultados de una ecografía que le habían hecho: el diagnóstico, hernia diafragmática; Kayla tenía una abertura entre el pecho y el abdomen lo que puede provocar problemas respiratorios, por lo que tenían que operarla en Palma de Mallorca (nosotros vivimos en Ibiza).
El jueves 11 de enero fuimos al hospital donde estuvo ingresada dos semanas mientras hacía lo que un bebé de 4 meses hace...reía, se giraba, hacía pucheros, veía la tele... le encantaba ver Bob Esponja y Mickey Mouse...el 25 de enero iban a operarla, pero el 24 a las cuatro de la tarde todo cambió y se estropeó.
Yo estaba sola, mi pareja estaba en Ibiza que llegaba al día siguiente a las siete de la tarde, y me encontraba con una enfermera en la habitación porque mi hija había estado más fatigada ese día y estaban arreglándola la máquina de oxígeno. Mi hija estaba más decaída, un poco más apática y parada y aunque se lo comenté a las enfermeras no le dieron mayor importancia, a pesar de que yo sabía que algo no estaba bien porque llevaba todo el día sin hacer de las suyas. Empezó a lloriquear por lo que la cogí y la dormí. Se tranquilizó por lo que la dejé en la cuna, pero no habían pasado ni cinco minutos cuando vi que mi hija no se movía absolutamente nada. Se lo comenté a la enfermera y rápidamente llamó a sus compañeras.
Me sacaron de la habitación y fue cuando entraron cuatro enfermeras. Tuvieron que llamar a los de la UCI por lo que me dejaron pasar a ver a mi pequeña, todo ello yo llorando y sintiéndome impotente e indefensa. Estaba sola y nadie en quien apoyarme en ese momento...Me sacaron de nuevo al pasillo y se llevaron a mi pequeña Kayla a la Uci neonatal, pero antes me dijeron que había sufrido una parada cardio respiratoria mientras dormía. Estuve esperando 10 minutos, los más largos de toda mi vida hasta que la pediatra salio a decirme que llevaban intentando reanimarla durante 45 minutos y que si sobrevivía quedaría con muchas secuelas... pero aún así siguieron intentándolo un poco más hasta que la doctora salió llorando y diciéndome que aunque habían hecho todo lo posible Kayla se había ido a las cinco y media de la tarde. Cuando me lo dijeron empecé a gritar y a pedirles, a exigirles que hicieran todo lo posible por recuperar a mi hija... Me llevaron donde estaba ella aunque a mí me costó porque no quería verla así, si la veía sería verdad...
La tuve en brazos durante dos horas, dos largas horas donde lloré muchísimo. Parecía que estaba dormida, tranquila sólo que más pálida, y su melena, su cabecita, aún conservaba su olor. Su padre, aunque no estaba allí estaba informado de todo pero no se creía que su primera hija hubiese fallecido... estaba empeñado en hacerle la respiración, en reanimarla cuando él llegase... tuvo que ser una de sus hermanas quien le hiciese ver la realidad.
Palma de Mallorca para mí guarda esos recuerdos agridulces. Habíamos estado en Navidad tres días de vacaciones, se hizo sus primeros pendientes, todo le llamaba la atención... era un recuerdo feliz, y ahora tenía que enfrentarme a ese sitio como el más horrible de mi vida, donde mi hija se fue, nos dejó.
Decidimos incinerarla, no quería que estuviera en una tumba y sola. Ahora la tengo conmigo en casa, a nuestro lado. No hay día que no la extrañe y la eche en falta. La extraño con todo mi ser, daría lo poco que tengo por volver a ver a mi preciosa hija que tanto amor y fuerza me demostró que tenía.
Donde quiera que te encuentres mi querida Kayla, mamá te extraña y te ama con locura.
Yo también soy mamá en el cielo."


Puedes llorar porque se ha ido, o puedes sonreír porque ha vivido.
Puedes cerrar los ojos
y rezar para que vuelva,
o puedes abrirlos y ver todo lo que ha dejado;
tu corazón puede estar vacío
porque no lo puedes ver,
o puedes estar lleno del amor que compartiste.
Puedes llorar, cerrar tu mente, sentir el vacío y dar la espalda,
o puedes hacer lo que a él le gustaría:
sonreír, abrir los ojos, amar y seguir.





Podéis seguir la historia de mi guerrera y nuestro día a día en mi instagram y para contar vuestra historia escribidme a miarcoirisguerrero@gmail.com

sábado, 10 de marzo de 2018

Cumplimos diez meses y probamos las babycards de Mimuselina

Que rápido pasa el tiempo... Daniella hoy hace ya 10 meses reales (desde que nació) y me doy cuenta de lo poco que queda para que haga el año. Este tiempo tengo sentimientos encontrados porque recuerdo que ya por estas fechas el año pasado estaba fatal porque empecé con los ingresos, pero por otro lado veo que es una niña que a pesar de ser prematura extrema va avanzando, aunque lento pero va sobre seguro.

Hoy hemos aprovechado también para estrenar las tarjetas que nos regaló hace poco Mimuselina y que nos han gustado mucho, porque como veis no son solamente relacionadas con los meses sino también con los distintos hitos que van apareciendo en la vida de nuestros peques como ¡su primer diente!, porque sí, a pesar de estar estancada en el peso y tener valores cercanos a la desnutrición, Daniella está muy bien alimentada, le crece el pelo rapidísimo igual que las uñas y además ya tiene un diente casi completo fuera (y creemos que el segundo esta a punto también). Las tarjetas además tienen dos caras, una en castellano y otra en ingles (por si nos apetece hacer nuestras fotos más bilingües o regalárselas a alguien) y en muchas como por ejemplo la que hace referencia a la primera palabra viene con un espacio para que podamos añadir la fecha exacta y así recordarlo siempre que es algo que a los papás siempre nos gusta tener presente. Os dejo el enlace aquí por si queréis comprarlas.

En los regalos que nos hicieron también se incluía un babero y una muselina. El babero es muy bonito, de tela aunque para nosotros algo corto, pero porque Daniella no para de moverse cuando come, levantando los pies y poniéndolos en posturas raras (ella está cómoda pero hace movimientos muy raros), y con la muselina hemos tenido un problema.... y es que¡ nos ha encogido! como nos parecía raro porque una de las principales cosas por las que destaca Mimuselina es precisamente por las muselinas he consultado con otras bloggers y me han dicho que no han tenido ese problema así que creo que ha debido ser por haber lavado con pre-lavado que se ha podido dañar la prenda (tengo que hacerlo así para quitar todas las manchas de potito de la ropa de Daniella), pero bueno aún así seguimos dándole uso sobre todo, para taparla cuando está en casa desnuda antes del baño o cuando vamos a salir a la calle y se quiere dormir, antes de terminar de prepararme la pongo en el carro y pongo la muselina tipo cortina y así puede irse durmiendo y va tan feliz (lo mismo que cuando estamos en sitios públicos y quiere dormir pero no puede).
 En general estamos muy contentos con estos productos que nos han regalado y acabamos de descubrir que tienen también ahora para el día del padre unos packs de camiseta y body muy originales, podéis verlos directamente aquí.