martes, 23 de enero de 2018

Testimonios reales de mujeres reales sobre el aborto

Como ya sabéis, por mis circunstancias estoy muy concienciada con la muerte perinatal, y ya os comenté en otro post, que podéis consultar aquí, que se denomina duelo silenciado porque se habla poco o nada de ello y a las mamas que lo hemos vivido en muchas ocasiones tampoco se nos permite hablar de ello porque "hay que continuar y pasar página". Por eso, hoy quiero dar voz a mamas que han sufrido una muerte perinatal o abortos (generalmente tardíos) y que están esperando o han encontrado a su bebé arcoiris porque la sociedad a menudo no les permite hablar de ello.
Para investigar un poco sobre el aborto, investigué un poco por internet, y la verdad es que pocas dudas pude aclararme ya que la mayoría de las entradas se basan en la opción de someterte a un aborto (debate sobre el que no voy a entrar) y tienes que pasar muchas páginas para encontrar alguna referencia a abortos no deseados.

A nivel emocional el dolor es muy parecido a una muerte perinatal, en la mayoría de los casos tienen que dar a luz a sus hijos que muchas veces han sufrido ya una parada cardíaca y si encima no acompaña el trato sanitario... imaginemos como se encontrará esa mamá al finalizar el proceso.
Os dejo con sus testimonios, y si eres mamá en el cielo, has sufrido un aborto o muerte perinatal y quieres que comparta tu caso, escríbeme y le daremos forma.


Eloy, un ángel de 18 semanas (mamá @nazaret91)

Con 21 años me di cuenta que estaba embarazada cuando mi madre insistió en que me hiciese una prueba de embarazo tras una semana de retraso. Yo no solía hacer cuentas pero efectivamente estaba "premá hasta los ojos". El primer trimestre fue muy bueno, en la semana 6 tuvimos la primera ecografía y su corazón latía perfectamente. Su fecha prevista de parto, el 23 de Diciembre, el mismo día que mi hermano con el que se iba a llevar 3 años solamente. En la semana 12, la ecografía de la translucencia nucal estaba perfecta, pero me ofrecieron firmar el consentimiento del triple screening y acepté. Me sacaron sangre y ya sólo tenía que esperar los resultados, pero mi felicidad se enturbió un poco cuando al día siguiente me llamaron del hospital para que fuera justo al día siguiente a la unidad de alto riesgo. yo no sabía qué podía ser así que sóló conseguía llorar y llorar porque me puse en lo peor. 
Al entrar en consulta, me ponen un papel delante y me dicen que mi bebé tiene posibilidades de tener síndrome de down porque para mi edad había salido un procentaje alto... me costaba escuchar.... se me nubló la vista... y sólo me dijeron que podían hacer otra prueba para asegurarse a lo que yo accedí. ¡Cómo me arrepiento de eso! si no me hubiera hecho está última prueba mi bebé podría seguir conmigo...
Me pasaron a una sala, y el papá ya pasó conmigo; mientras me hacían una ecografía nos fueron explicando las posibles enfermedades que podía traer Eloy y fue excesivo para papi que se desmayó y lo tuvieron que mandar fuera a monitores por lo que me quedé sola. Pensé que me iban a hacer una amniocentesis, pero no, era una prueba donde me sacaron un trocito de placenta. No me dolió nada, fue algo sencillo y sólo me dijeron que hiciera reposo 72 horas y si no manchaba nada podía continuar haciendo mi vida normal. El reposo fue genial y a la semana, semana 13, los reusltados...TODO ESTABA PERFECTO. Todos felices, mi Eloy estaba bien y podía disfrutar de él, tanto que en la semana 15 me fui a verle en una eco 4D donde me dijeron que estaba todo bien.
Ya se me iba notando también tripita, pero en la semana 17 empecé a encontrarme mal; por la noche me dolía la barriga y por la mañana al limpiarme vi en el papel todo verde. Corriendo a urgencias donde no vieron nada, hongos me dijeron y me mandaron a casa.Pero yo me seguía encontrando fatal, de hecho estaba tiritando en pleno mes de Julio. Por la mañana me levanté sangrando y me fui a urgencias nuevamente pero no ven nada y me mandan para casa con reposo.
El 20 de Julio, en la semana 18 me encontraba peor, sin fuerza... y sobre las 10-11 empieza a dolerme la barriga hacia los riñones pero como me dijeron que podía ser infección de orina lo vi normal pero según pasaban las horas me encontraba tan mal que volvimos a urgencias.En esta ocasión al hacerme la ecografía les cambió la cara a los doctores... el niño se había parado y tenia que expulsarlo por lo que me mandan a la habitación con mi novio y mi madre, sin ningún médico a pesar de que yo tenía muchas ganas de empujar. Llamamos al ginecólogo y para él faltaba mucho por lo que cuando se fue me puse a empujar yo sola, agarrándome de una mano a mi madre y de la otra a mi novio... y finalmente Eloy nació, tan pequeñito con su bolsita... no pude mirar. Llamamos al médico que se pensó que era una tontería y cuando lo vió cortó el cordón y se lo llevaron en una sabana. Mi madre pudo verlo, a mí no me dejaron. Según ella estaba dormidito y era igual a su padre...
Como a mí no me salía la placenta me tuvieron que hacer legrado y al despertar me encontraba en una zona rodeada de mamás que iban a tener sus hijos con toda la felicidad del mundo. Se me rompió el alma.
Mi hijo Eloy, nació el 21 de Julio a las 5 de la mañana; a los tres meses me volví a quedar embarazada con todos los miedos del mundo. Esta vez no me hice la prueba, me negué. Emma nació el 30 de Julio perfectamente, una año y una semana después que su hermano...
Yo soy, mamá en el cielo y mamá en la tierra.

El primer embarazo de @mibebearcoirisz

Era mi primer embarazo, me enteré que estaba embarazada en la semana 8 y fue un sorpresón y desde el principio lo vivimos con mucha ilusión; pero duró muy poco. A la semana me levanté sangrando y fui directa al hospital. Me exploraron y a través de la ecografía vaginal observaron que no había nada. Se veía que había estado embarazada pero ya no había ni saco gestacional. Había sangrado mucho y según ellos lo había perdido ya.
Fue muy doloroso en todos los niveles, tanto físico como emocional. Me dolía tanto que llegué a pedir la epidural porque tenía muchas contracciones, así que me ingresaron. Me pusieron calmantes por vena y me quedé ingresada hasta que se me pasó el dolor. Después, mediante un análisis de sangre comprobaron que efectivamente había tenido un aborto.
Mi vida cambió aunque estuviese embarazada de muy poco. Sales de casa con una idea, asustada porque estás manchando pero sin pararte a pensar que puedes volver vacía. Tener una pérdida es tan doloso que es muy difícil de explicar...mi bebé llevaba sólo dos meses dentro de mí, y yo apenas hacia una semana que sabía de su existencia...
Pero desde el primer momento le amé y sentía que me habían arrancado un cacho de mí, sentía que mi bebé había estado conmigo siempre. Las primeras horas era como que deseaba que se hubieran equivocado y sentía que aún le tenía dentro, quería que fuera un error...
Lo más duro vendría al día siguiente cuando de repente sentí como algo salía de dentro de mí, y cuando fui a mirarlo, era un pequeño cuerpecito del tamaño de una nuez todo formadito y acurrucado. Aquel cuerpecito del tamaño de una nuez, era mi bebé, tenía piernas, cabeza, espalda, brazos...parecía un muñequito. No recuerdo la imagen muy nítida porque en el instante empecé a chillar llorando y rápidamente mi madre que estaba en casa vino y se lo llevó.
Creo que es lo más duro que me ha pasado en la vida.
Me quedé varía por dentro y a día de hoy creo que es un vacío que jamás se llenará.
Una pérdida gestacional duele. Ya sea de 8 semanas, de 20 o 40. Desde el minuto 0 es tu hijo, le quieres y sufres por él.
Justo al año, volví a quedarme embarazada y la ilusión me duró menos de una semana porque a las 6 semanas tuve otro aborto. Este fue más rápido y no fue doloroso a nivel físico pero a nivel emocional me quise morir. En uno de los momentos en que te preguntas, ¿qué le he hecho yo a la vida para que me pase esto?
Te quedas rota, sin esperanza, y por lo menos yo, sin ganas de oír hablar de bebés ni embarazos.
Gracias a la vida, hoy estoy esperando a mi bebé arcoiris, embarazada de 37 semanas y a punto de conocer al amor de mi vida, al que espero que sus dos hermanit@s cuiden desde el cielo. Nunca me olvidaré de mis dos estrellas porque yo soy mamá en el cielo y mamá en la tierra.


Puedes contarme tu experiencia escríbiendome a miarcoirisguerrero@gmail.com y puedes seguir nuestra historia en instagram @mi_arcoiris_guerrero

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