lunes, 4 de junio de 2018

Retinopatía del prematuro

La retinopatía del prematuro es bastante frecuente en prematuros extremos (aquellos que nacen con menos de un kilo y medio de peso o por debajo de la semana 31) y consiste en un crecimiento anómalo de los vasos sanguíneos de la retina lo que puede ocasionar ceguera si no se controla correctamente, aunque en la mayoría de los casos se resuelve de manera espontánea por si solo. Para entendernos bien, al nacer antes de tiempo los vasos de la retina crecen de forma descontrolada, más de lo que deberían y por tanto empiezan a empujar la retina, si este crecimiento no se detiene y además aumenta puede ocasionar un desprendimiento de retina ocasionando la ceguera comentada por lo que es muy importante realizar un seguimiento durante la uci y a posteriori porque también tienen más riesgo de tener miopía a edades tempranas, ambliopía (ojo perezoso), estrabismo (desviación de los ojos) y necesidad de gafas por diferentes factores. Todo ello monitorizado pues puede generar bradicardias o apneas debido a los medicamentos empleados para dilatar la pupila.
Hay varios tratamientos pero a día de hoy el más frecuente es la operación con láser que aunque es algo rutinario y breve es necesario dormir al bebé porque debe estar lo más quieto posible. Existen diferentes factores de riesgo, y en el caso de Daniella se juntaba con todos ellos: peso al nacer y semanas de gestación, anemias y transfusiones de sangre, dificultad para ganas peso, dificultad para respirar y la salud generalizada del bebé. Además puede haber diferentes grados, siendo el más complicado el grado III (o IV dependiendo de los manuales que consultes).

¿Cómo afectó esto a Daniella?  Como a todos los prematuros que nacen antes de la semana 31 empezaron a hacerle los fondos de ojos según edad gestacional (no recuerdo cuando se empieza pero eso es marcado por un protocolo) y se los repitieron cada quince días (de hecho nos fuimos un día más tarde de alta porque tenían que hacerle otro fondo de ojos). El problema vino en que la evolución de Daniella en cuanto a la retinopatía fue bastante raro ya que pasó de no tener nada a comenzar con un poco hasta llegar a un grado 3 en la semana 38, algo extraño porque a partir de la semana 36 o se estabiliza o mejora pero nunca empeora. Tras numerosos fondos de ojos que pasaron a ser semanales porque no tenían claro la evolución (curiosamente mejoraba en extensión es decir se hacía más pequeño pero empeoraba en gravedad) decidieron que debían realizarle la operación con láser porque no mejoraba y se podía quedar ciega. Lo prepararon todo de urgencia porque había que irse a otro hospital, así que de un día para otro teníamos cita y aunque me propusieron trasladar a la pequeña en ambulancia preferí dormir esa noche en casa ya que de salud estaba bien y el próximo día irnos juntas sin prisa. Estaba de los nervios no tanto por la operación (porque ya había pasado otra y peor) sino por la anestesia, no se que miedo le he cogido a las anestesias pero me dan pánico... tras dos horas dilatando pupilas porque el nuevo equipo quería comprobar como se encontraba realmente el ojo y porque le costó mucho dilatar, se pasaron a la pequeña a consulta ya que "ya era grande y no necesitaba monitor" simplemente para decirnos que no tenía absolutamente nada... uff.... solté todo el aire que tenía contenido y más cuando nos explicaron la realidad de la situación y es que Daniella ya tenía cuatro meses y si lo que el primer equipo había visto era cierto ellos a esas alturas ya no podrían haber hecho nada por ella, es decir, que ya estaría ciega...¿os imagináis mi indignación? obviamente puse una reclamación pero como suele suceder en los casos médicos suelen cubrirse las espaldas aunque por suerte me enteré que a raíz de esta situación se cambió el protocolo, por lo que espero que no vuelva a pasar este error nuevamente.
Hoy hemos vuelto al oftalmólogo, algo rutinario....por protocolo como muchas otras pruebas, la verdad he ido algo molesta porque ya en la anterior revisión me dijeron que no tenían que verla hasta los dos años, ¿de verdad es necesario hacérselo pasar mal a la pobre? como ya sabíamos está todo bien pero nos toca volver en Diciembre para que la vea el experto retinologo realmente porque la que le atendió hoy no lo era, además de haberle dilatado en 45 minutos cuando Daniella dilata fatal (cosa que ha reconocido la otalmóloga pero aún así le ha mirado con mínima dilatación), menos mal que me fío muchísimo del anterior doctor ya que tenía mucha experiencia en estos temas, sino tendría una preocupación añadida sólo por querer hacer una persona su trabajo a medias.


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